1 de marzo de 2014

Recogida de ropa y alimentos

No hablarán de esto. Interesa más urgar en supuestos antecedentes, inventar extrañas conexiones o llegar a la cima del ridículo hablando de las pintas que llevamos al gimnasio. La fábrica de manipulación ignorará por completo que volvemos a poner en marcha una nueva campaña solidaria. No les interesa en absoluto dar a conocer que, durante los tres próximos partidos en casa ante Valencia, Almería y Celta, organizamos y canalizamos la solidaridad de todos los rayistas y vecinos del barrio.

Tras el éxito mayúsculo de la anterior recogida, volvemos a pedir que se traigan alimentos antes de los partidos, esta vez para repartirlos entre los trabajadores que están en pleno proceso de lucha y defensa de su empleo y de su dignidad en numerosas empresas. Aunque estas luchas también sean silenciadas, con ello queremos cumplir otro objetivo primordial, el de hacer visibles estos conflictos que tienen como consecuencia más penurias para las familias de la clase obrera. Estamos con ellos porque somos ellos. Somos esos currelas que defienden con orgullo sus puestos de trabajo, somos los hijos de los que están en pleno conflicto con sus empresas. Por eso estamos con ello no solo de voz, sino también de acción. Para ellos será primordialmente los alimentos, nunca como acto de caridad, todo lo contrario: como acto de apoyo, de solidaridad, de oxígeno para continuar firmes en la lucha.

Sabemos que la del alimento no es ni mucho menos la única necesidad, más aún en un barrio como el nuestro que sufre con mayor vehemencia el azote de la crisis capitalista. Es en estas calles donde cada noche vemos más personas buscar cualquier sitio para dormir y refugiarse del frío. Es ene stas calles donde hemos visto incluso vecinos muriendo de frío. No podemos permitirlo. El sistema mira para otro lado, nosotros no podemos hacerlo. Por ello esta recogida, coincidiendo con estos meses de frío, también es de ropa, para ayudar a todas esas personas, así como a las familias que no pueden comprarla, para aliviar una situación cada vez más grave pero también para darla a conocer.

En estos tiempos en los que el capitalismo nos muestra su cara más inhumana y salvaje cuando más debemos activar neustros mecanismos de soldiaridad y apoyo mutuo. Solo el pueblo salva al pueblo.